Nuevo accidente ferroviario deja un muerto en España tras tragedia en Andalucía
Un nuevo accidente ferroviario en España, esta vez en la región de Cataluña, causó un muerto y una treintena de heridos la noche del martes, cuando el país atravesaba la segunda jornada de luto por el choque de dos trenes que dejó 42 fallecidos en Andalucía.
A 21H00 locales (20H00 GMT), "un muro de contención se derrumbó sobre las vías, provocando un accidente en el que se vio involucrado" un tren de cercanías en el municipio de Gelida, 40 kilómetros al oeste de Barcelona, informó la agencia protección civil catalana en redes sociales.
La consejera de Interior y Seguridad Pública catalana, Núria Parlon, explicó que una persona falleció y 37 resultaron lesionadas, de las que "cinco están en estado grave".
Miembros de los servicios de emergencia utilizaron linternas en la oscuridad para inspeccionar los restos del vagón descarrilado, que se había convertido en una masa de metal abollado, según pudo ver un reportero de la AFP el martes por la noche.
El operador español de infraestructuras ferroviarias Adif afirmó que una tormenta provocó la caída del muro, lo que generó los escombros contra los que se estrelló el aparato. Los trenes de cercanías catalanes permanecerán suspendidos, añadió el organismo.
Este nuevo accidente se presentó pocas horas después de que los reyes de España visitaran la zona de Andalucía, donde la colisión de dos trenes con 500 pasajeros a bordo dejó al menos 42 muertos el domingo, en una de las peores tragedias ferroviarias del país.
Los últimos coches de un tren del operador privado italiano Iryo descarrilaron cuando cubrían la ruta de Málaga a Madrid. Dos vagones acabaron sobre la vía contigua justo cuando iba a pasar un tren de la compañía pública española Renfe, que iba en sentido contrario, desde Madrid a Huelva, y que acabó impactando contra ellos.
Vestidos de oscuro, Felipe VI y Letizia acudieron a la localidad de Adamuz, zona cero de ese accidente, en la provincia sureña de Córdoba.
Allí se acercaron al lugar donde aún se encuentran los restos de los dos trenes y donde continúan las labores de búsqueda de cadáveres.
Luego visitaron un hospital de Córdoba para hablar con heridos y con sus familias "con la voluntad de transmitirles el cariño de todo el país, porque ha sido un impacto muy fuerte (...), ha sido un golpe", indicó el monarca a la prensa.
Según las autoridades regionales, en los distintos hospitales andaluces continúan ingresadas 37 personas.
- Trozo faltante de vía, en el foco -
En Adamuz, los equipos de rescate intentan, en particular, levantar los vagones de uno de los trenes, que cayeron en un terraplén desde una altura de 4 metros. Para ello, se ayudarán de varias grúas.
Descartado inicialmente un exceso de velocidad de los dos aparatos, que además chocaron en una recta, y un error humano, las explicaciones se buscan ahora en las vías y los trenes.
En particular, una foto de la Guardia Civil en la que se puede ver a los agentes inspeccionando un raíl al que le falta un trozo ha centrado muchas de las especulaciones.
El ministro de Transporte, Óscar Puente, dijo que era pronto para saber si la ausencia de esa sección de vía fue "causa o consecuencia" del accidente.
Por su parte, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, rechazó de plano la hipótesis de un sabotaje.
"Nunca se ha barajado la posibilidad del sabotaje, sino en todo momento y en todas circunstancias, cuestiones técnicas y relativas a lo que es el transporte ferroviario", explicó en una rueda de prensa posterior a un Consejo de ministros.
- "Todo se rompió" -
Emil Jonsson, un sueco que vive en España, narró emocionado a la prensa la experiencia del accidente, tras ser dado de alta del hospital en Córdoba.
"Una mujer estaba inconsciente a mi lado, y yo y otro hombre intentamos ayudarla. Tenía el rostro cubierto de sangre", contó Jonsson. Según dijo, telefoneó a su madre desde el tren. "Todo se rompió en 2-3 segundos", sentenció.
Santiago Salvador, un ciudadano portugués herido en el accidente, explicó en un video en Instagram que la escena del siniestro era "un infierno".
"Salí por mi propio pie", explicó, con el rostro lleno de arañazos y la pierna rota. Es "un milagro estar vivo", apuntó.
En julio de 2013, España ya sufrió una grave tragedia ferroviaria con el descarrilamiento de un tren poco antes de llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, que dejó 80 muertos.
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O.Florez--BT