EEUU, China, UE: tres vías para regular la IA
Estados Unidos, China y la Unión Europea siguen distintas vías para regular la inteligencia artificial (IA), mientras crecen en todo el mundo los llamados a controlar los sistemas más potentes de esta tecnología.
- Estados Unidos -
Desde que Donald Trump regresó al poder en 2025, Estados Unidos ha basado su política sobre IA casi exclusivamente en compromisos voluntarios de la industria y decretos para mantener el auge de esta tecnología, que impulsa la economía estadounidense.
Apenas asumió, el mandatario republicano revocó un decreto de 2023 de su predecesor demócrata, Joe Biden, que exigía a los desarrolladores de los modelos más avanzados compartir con el gobierno los resultados de las pruebas de seguridad.
En julio de 2025, la Casa Blanca presentó un "Plan de Acción sobre IA" con más de 90 medidas para impulsar su desarrollo.
El Congreso, dividido y sometido a una intensa presión del sector tecnológico, no ha aprobado ninguna ley federal sobre IA. También rechazó bloquear las leyes estatales, como pretendía Trump.
Estas normas ya rigen en distintos puntos del país. California, por ejemplo, obliga desde enero a los desarrolladores de los modelos más potentes a divulgar sus protocolos de seguridad y notificar los incidentes más graves.
En los últimos meses, la aparición de modelos de IA capaces de ejecutar potentes ciberataques desplazó la atención hacia la seguridad. Un decreto de junio instauró un sistema voluntario para que los desarrolladores permitan al gobierno acceder a esos modelos hasta 30 días antes de su lanzamiento.
Ante la creciente preocupación de los ciudadanos, los directivos de las principales empresas estadounidenses de IA firmaron el 29 de septiembre un código de conducta que contempla auditorías independientes, entre otras medidas.
El texto no establece sanciones, pero es "moralmente vinculante", según Trump. El especialista en seguridad David Robinson reclama una cultura del riesgo inspirada en la de la energía nuclear o la aviación, para que un error humano "no abra la puerta a un desastre".
– China –
Pekín controla de cerca los usos de la IA, pero pausar o ralentizar sus avances sigue al margen de la línea dominante de la política china, escribieron analistas del Oxford China Policy Lab.
Los contenidos generados por IA están sujetos a la misma censura que el resto de la información en internet y, desde septiembre de 2025, deben identificarse como tales.
En julio entraron en vigor regulaciones sobre los robots conversacionales de compañía para limitar la dependencia afectiva: prohíben que simulen una relación amorosa con un menor, exigen que recuerden al usuario hacer una pausa después de dos horas de charla e impiden clonar a una persona real sin su consentimiento.
El presidente Xi Jinping afirmó a mediados de año que la IA debe permanecer "siempre bajo control humano" y pidió más "leyes y regulaciones, vigilancia tecnológica, sistemas de alerta temprana y mecanismos de respuesta a emergencias".
Algunos en China consideran difícil justificar los llamados a desacelerar los avances, pues estiman que medidas estadounidenses como los controles a las exportaciones ya limitan desde hace años el desarrollo de la IA en el país, señalan los analistas.
En septiembre, el ministro de Seguridad del Estado, Chen Yixin, acusó a "fuerzas hostiles" de desviar el uso de la IA para "fabricar rumores políticos y difundir información perjudicial".
– Europa –
La Unión Europea aprobó en 2024 su Ley de Inteligencia Artificial, que Bruselas presenta como el marco regulatorio más completo del mundo.
Sin embargo, las empresas europeas, que temen perder terreno frente a sus rivales estadounidenses y chinas, consiguieron aplazar hasta diciembre de 2027 las normas para los sistemas de alto riesgo, utilizados, por ejemplo, para conceder créditos.
Ante los llamados mundiales a reforzar los controles, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó el mes pasado que las normas sobre IA colocan a "Europa en posición de orientar los esfuerzos mundiales".
También dijo que invitaría a los principales laboratorios que desarrollan los modelos más avanzados "a debatir cómo podemos apoyar los actuales esfuerzos de la industria para moderar el avance de la frontera tecnológica".
En agosto, ChatGPT se convirtió en el primer robot conversacional de IA incluido en la lista de servicios digitales de la UE sujetos a un mayor escrutinio legal en virtud de sus normas sobre contenidos en internet.
Bruselas propuso además en septiembre obligar a las empresas a garantizar la seguridad de los asistentes de IA antes de que los utilicen menores.
Los robots conversacionales no deben "simular relaciones interpersonales de forma que generen dependencia emocional", afirmó la UE, después de una serie de suicidios relacionados con estos asistentes.
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B.Rodriguez--BT