Nuevas lluvias en el sureste de Brasil luego de mortales inundaciones
Fuertes lluvias golpean nuevamente la noche de este miércoles el sureste de Brasil, dos días después de que aguaceros torrenciales dejaron al menos 48 muertos y miles de personas desplazadas de sus hogares.
Con cantidades inusitadas de agua, el temporal desatado el lunes en el estado de Minas Gerais provocó inundaciones, derrumbes de edificaciones y deslizamientos de tierra que sepultaron a decenas de personas.
La ciudad más golpeada fue Juiz de Fora y en menor medida la cercana Ubá. En total, hay 19 desaparecidos, según un nuevo balance oficial de los socorristas, que dio cuenta además que más de 3.000 personas deberán pasar la noche fuera de sus casas.
Esta tragedia en el sureste del país se suma a otros grandes desastres por inclemencias climáticas sufridos en Brasil en los últimos años, que científicos asocian en varios casos a los efectos del calentamiento global.
Una fuerte lluvia, con rayos y truenos, se desató en la noche del miércoles en Juiz de Fora, con calles inundadas en el centro, constató la AFP.
Bomberos que trabajan en los rescates en esa ciudad explicaron a la AFP que a esta altura es poco probable hallar a víctimas con vida bajo los aludes de lodo.
Rescatistas y vecinos continuaron este miércoles la búsqueda de los desaparecidos por las lluvias torrenciales, bajo un clima de desesperanza.
"Nuestra familia está desesperada", dijo entre lágrimas a la AFP Josiane Aparecida, una cocinera de 43 años en Juiz de Fora que buscaba entre los escombros a los dos hijos de 6 y 9 años de su prima, así como a su novio.
La prima murió por un deslizamiento de tierra, al igual que su madre.
"Tenemos esperanza y no tenemos, porque es muy difícil (hallarlos) y ya perdimos a dos", lamentó.
La casa de sus familiares, en el barrio Paineiras, quedó completamente destruida y sepultada por el lodo.
A pocas cuadras de allí, los rescatistas retiraron el cuerpo de un hombre que antes de morir logró sacar a su esposa de la casa alcanzada por el deslizamiento, según relataron los bomberos a la AFP.
En Juiz de Fora, la previsión es de más lluvias fuertes hasta el viernes.
- "Era el caos" -
En la ciudad de Ubá, a dos horas en automóvil, habitantes cubiertos de barro limpiaban el lodo de un río que se había desbordado, constató la AFP.
Felippe Souza Lima, de 30 años, dueño de una ferretería ahora rodeada de agua lodosa y escombros, afirmó que supo la gravedad de la situación cuando vio a dos personas pasando sobre una canoa la noche del lunes.
"Nuestra puerta se abrió de golpe, era el caos. Perdimos muchas cosas, el agua debió llegar a un metro y medio. Pero lo importante es que todos están ok, todos están vivos", dijo a la AFP.
En otra parte de la ciudad, Mauro Pinto de Moraes Filho, de 63 años, observaba desesperado el lodo que rodeaba los vehículos nuevos en su concesionaria.
Afirmó que las inundaciones -de hasta dos metros de altura- le provocaron pérdidas de casi un millón de dólares.
"Todo está arruinado. Voy a cerrar temporalmente la sucursal. Después de este desastre, es una locura gastar tanto dinero para reconstruir", apuntó de Moraes.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó el martes el estado de calamidad en la región y puso en "alerta máxima" a la defensa civil nacional.
Brasil ha sufrido tragedias en los últimos años vinculadas a eventos climáticos extremos, desde inundaciones hasta sequías e intensas olas de calor.
En 2024, unas inundaciones inéditas golpearon el sur del país y dejaron más de 200 muertos y dos millones de habitantes afectados, en una de sus peores catástrofes naturales.
F.Gonzalez--BT