Los presidentes de Argentina y Rumania, invitados a la reunión inaugural de la "Junta de Paz" de Trump
Los presidentes de Argentina y Rumania afirmaron el domingo que fueron invitados a asistir a la reunión inaugural de la controvertida "Junta de Paz" del presidente estadounidense Donald Trump, que se celebrará en Washington el 19 de febrero.
Concebida por Trump como un mecanismo para supervisar la tregua en Gaza y la reconstrucción de posguerra en el territorio palestino, el mandato de la junta se ha ampliado desde entonces para abarcar la resolución de los conflictos armados en el mundo, lo que según los críticos puede convertirla en un organismo rival de las Naciones Unidas.
Si bien algunos países han aceptado participar, como la Argentina de Javier Milei y la Hungría de Viktor Orban, otros han rechazado la invitación, entre ellos Francia, Italia, Noruega, República Checa y Nueva Zelanda.
Milei asistirá al evento inagurual, pero no estará presente en una gala que se celebrará el lunes en la residencia de Trump en Mar-a-Lago, Florida, a la que tenía previsto ir, anunció el domingo el jefe de gabinete del mandatario argentino, Manuel Adorni.
El sábado, el primer ministro húngaro indicó que también recibió una invitación a la reunión y que tenía la intención de ir.
En una publicación en su página de Facebook, el presidente de Rumania, Nicusor Dan, dijo el domingo que recibió una invitación para la reunión inaugural de la "Junta de Paz", pero destacó que su participación aún no estaba decidida.
Eso dependerá "de las conversaciones con nuestros socios estadounidenses sobre el formato de la reunión para países como Rumania, que no son actualmente miembros de la 'Junta de Paz' pero desean adherirse bajo condición de una revisión de su Carta" fundacional, añadió.
La Casa Blanca no ha respondido a una solicitud de comentarios de la AFP.
- ¿Rival de la ONU? -
Trump lanzó su iniciativa de una "Junta de Paz" en el Foro Económico Mundial de Davos en enero, y alrededor de 19 países han firmado su carta fundacional.
Su preámbulo critica implícitamente a la ONU, al afirmar que esta junta deberá tener "el valor de apartarse de enfoques e instituciones que han fracasado con demasiada frecuencia".
Estas declaraciones molestan a numerosos gobernantes extranjeros, entre ellos el francés Emmanuel Macron y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quienes esta semana llamaron a reforzar la ONU en respuesta a la invitación del presidente estadounidense.
Lula acusó en enero a Trump de querer erigirse en "dueño" de una "nueva ONU".
Docenas de líderes mundiales han recibido invitaciones para formar parte de la "Junta de la Paz". Los miembros permanentes deben pagar 1.000 millones de dólares para unirse.
Algunos países ya han rechazado integrarla, y otros han dicho que solo podrían considerarlo si se cambiara su carta fundacional.
Según la carta vigente, la "Junta de la Paz" cuenta con Trump tanto como presidente del organismo como representante de Estados Unidos.
El republicano tiene el control total: es el único habilitado para invitar a otros dirigentes y puede revocar su participación, salvo en caso de "veto por una mayoría de dos tercios de los Estados miembros".
Trump, en calidad de presidente, tendrá "autoridad exclusiva para crear, modificar o disolver entidades según sea necesario" y solo podrá ser reemplazado en caso de "renuncia voluntaria o por incapacidad", afirma el documento.
O.Gomez--BT