La costarricense Grynspan promete reformas en su candidatura a dirigir la ONU
La exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan se muestra optimista sobre sus posibilidades de convertirse en la próxima jefa de la ONU, que, según ella, debe ser más ágil a la hora de abordar las crisis mundiales.
Grynspan, de 70 años, afirmó que si llega a ser la próxima secretaria general de Naciones Unidas quiere reconstruir la confianza mundial en la organización internacional.
"Somos muy optimistas. Creo que soy una candidata más que viable", aseguró el viernes, su último día de trabajo como directora de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) antes de centrarse en su campaña.
El segundo mandato del actual jefe de la ONU, el portugués António Guterres, expira a finales de año.
Ahora le toca a Latinoamérica ocupar el máximo cargo de Naciones Unidas y hay otros dos candidatos: la expresidenta chilena Michelle Bachelet y Rafael Grossi, el argentino que dirige el Organismo Internacional de Energía Atómica.
"Mi perfil es el adecuado para este momento. Conozco la ONU lo suficiente como para reformarla y defenderla", prometió Grynspan ante la asociación de corresponsales de Naciones Unidas.
Fundada en 1945, la organización global nunca ha tenido una mujer como secretaria general.
Pero Grynspan, una economista que también fue titular de la Secretaría General Iberoamericana, aclaró que no busca ser elegida por ese motivo.
"No necesito ningún favor para ser elegida secretaria general; solo necesito que la gente no me discrimine por ser mujer", afirmó. "Si la competencia es justa, sin sesgos, lo conseguiré".
De llegar a ser seleccionada, el panorama es desafiante.
El mes pasado, Guterres advirtió que la ONU enfrenta a un colapso financiero y podría quedarse sin efectivo en julio.
"La ONU tiene que cambiar", consideró Grynspan.
La sociedad civil y el sector privado tienen muchas más capacidades que en 1945, "y tenemos que ser capaces de aprovecharlas", aseguró.
En cuanto a la paz y la seguridad, "la prevención y la mediación son esenciales", dijo. "Pero requieren agilidad y flexibilidad (...). Y no creo que tengamos eso en este momento".
El presidente estadounidense, Donald Trump, es uno de los que más ha cuestionado la relevancia de Naciones Unidas, al punto de recortar financiación y crear su propia "Junta de Paz".
"La ONU es singular porque es la única organización legítima y universal", manifestó Grynspan.
"Tenemos que reconstruir la confianza con los Estados miembros. Tenemos que recuperar la creencia de que la ONU es útil para resolver problemas", afirmó.
La directora de la Unctad consideró que su estilo de liderazgo es ser "directa, honesta y basarse en pruebas": "Tiene que haber razones, no solo emociones".
Grynspan recordó que sus padres, que eran de Polonia, "apenas sobrevivieron" a la Segunda Guerra Mundial y se fueron "sin nada" a Costa Rica, un país que les "permitió tener una buena vida".
"Costa Rica me ha enseñado mucho. Es un país que no solo amo profundamente, sino que admiro", dijo.
V.Figueroa--BT