Frágil calma en Mali tras la ola de ataques yihadistas
Un frágil clima de calma reina el lunes en Mali tras dos días de intensos combates entre el ejército y yihadistas aliados con separatistas tuareg.
Varias zonas de Mali fueron blanco de una ofensiva coordinada lanzada la madrugada del sábado por los rebeldes tuareg de la coalición Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), vinculado al yihadismo.
El país africano lleva más de una década sacudido por un conflicto y por la acción violenta de varios grupos yihadistas.
El general Assimi Goita, quien encabeza la junta que tomó el poder en 2020, no ha sido visto ni ha hecho ninguna declaración pública desde que estallaron las hostilidades. Una fuente de seguridad maliense dijo a la AFP que se encuenta en un lugar seguro.
Tras dos días de intensos combates entre soldados malienses y los grupos armados, la capital, Bamako, y Kati, bastión de la junta situada a unos 15 kilómetros al norte, amanecieron en calma el lunes.
Periodistas de la AFP vieron autos calcinados e impactos de bala.
La zona del aeropuerto también estaba en calma el lunes. Solo algunos aviones militares realizaban vuelos a intervalos regulares.
El ministro de Defensa, Sadio Camara, de 47 años y figura clave de la junta, murió el sábado en un atentado con coche bomba contra su domicilio en Kati, informó el gobierno en un comunicado difundido el domingo por la noche.
Su esposa y dos de sus nietos también fallecieron, según su familia y un funcionario.
La alianza entre los rebeldes tuareg, que buscan la independencia de una región del norte, y los yihadistas vinculados a Al Qaida profundiza aún más la crisis de seguridad en el país.
Rebeldes tuareg dijeron a la AFP que habían alcanzado un acuerdo que permitía la retirada de las fuerzas del Africa Corps ruso que apoyan al ejército maliense de Kidal, ciudad que afirmaron tener "totalmente" bajo su control.
El ejército maliense había retomado Kidal, bastión tuareg, en noviembre de 2023 con ayuda del grupo paramilitar ruso Wagner, poniendo fin a más de una década de control rebelde.
Las FLA, conformadas por grupos tuareg que reclaman la independencia de Azawad, un territorio del norte de Mali, también indicaron haber tomado zonas en la región norteña de Gao.
Tras tomar el poder, Goita subrayó el compromiso de Mali con la lucha antiterrorista y prometió inicialmente un retorno al gobierno civil.
Mali, que posee oro y otros minerales valiosos, ha roto desde entonces sus lazos con Francia, su antigua potencia colonial, y con varios países occidentales, y se ha acercado a Moscú.
D.Jaramillo--BT