El gigante petrolero saudita Aramco anuncia un aumento del 25,5% de su beneficio neto en el primer trimestre
El gigante petrolero saudita Aramco anunció el domingo un aumento del 25,5 % de su beneficio neto en el primer trimestre, impulsado por el alza de los precios del crudo, según un comunicado publicado en la Bolsa de Arabia Saudita.
El incremento se explica por "un aumento de los ingresos y otros productos vinculados a las ventas, compensando parcialmente el alza de los costes de explotación", precisó el grupo, uno de los más grandes del mundo en términos de capitalización bursátil.
La guerra contra Irán lanzada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel provocó que Teherán bloqueara el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del consumo mundial de hidrocarburos, causando así una brusca caída del suministro y un fuerte repunte de los precios.
El barril de Brent, referencia mundial, registró en promedio cerca de 100 dólares en marzo, frente a 70 antes de la guerra, con picos de hasta 120 dólares.
El beneficio neto de Aramco para el primer trimestre ascendió a 120,13 miles de millones de riales (32,04 miles de millones de dólares) frente a 95,68 miles de millones de riales (25,51 miles de millones de dólares) en el mismo periodo de 2025.
En marzo Aramco, controlada mayoritariamente por el gobierno de Arabia Saudita, había advertido de consecuencias "catastróficas" de la guerra en el mercado petrolero por este conflicto.
Las compañías petroleras y gasísticas europeas también obtuvieron enormes beneficios en el primer trimestre, aprovechando la volatilidad de los precios provocada por la guerra en Oriente Medio.
A finales de abril, el gigante francés del petróleo y el gas TotalEnergies anunció asimismo un aumento del 51% de su beneficio neto en el primer trimestre.
Pese al bloqueo del estrecho de Ormuz, Aramco logró entregar cada día millones de barriles de crudo a los mercados gracias a su inmenso oleoducto este‑oeste, que conecta sus instalaciones energéticas en el Golfo con las terminales de exportación en el mar Rojo.
Los Estados del Golfo, ricos en hidrocarburos, se han visto duramente golpeados por los ataques iraníes en represalia por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Teherán ha tenido como objetivo apuntar contra intereses estadounidenses, pero también contra infraestructuras civiles, dañando importantes instalaciones energéticas en la región.
B.Hurtado--BT