Peruanos votan en reñido balotaje para elegir a su noveno presidente en 10 años
Los peruanos votan este domingo para elegir a su noveno presidente en diez años entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en un reñido balotaje al que acuden hartos del caos político y la imparable criminalidad.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), enfrenta en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, quien repuntó en la última recta hasta empatarla en las encuestas.
"Tenemos que escoger entre el 'mal menor', se repite la historia. Estamos en una crisis que lleva más de una década", dijo a AFP Renzo Masa, estudiante de 23 años, tras sufragar.
Tras una caída récord de gobernantes desde 2016, unos 27 millones de electores deben escoger presidente para un mandato de cinco años.
Fujimori, administradora de 51 años, apela al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindica la herencia campesina del exmandatario Pedro Castillo, un maestro rural preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
Ambos candidatos, juntos, no superaron el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por fallos logísticos y denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
Entre el tumulto de seguidores y periodistas, Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Sánchez, de Juntos por el Perú, votaron en el este de Lima. "Tenenos bastante esperanza", dijo el izquierdista.
- "Comunismo" o "dictadura" -
Fujimori promete prosperidad y advierte del peligro del "comunismo". "Esta elección es entre orden o retroceso", repite.
"Voté por Keiko porque representa estabilidad. Lamentablemente, no le hemos dado oportunidad de gobernar", declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.
Sánchez moderó su discurso de "cambio radical", se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a AFP que quiere una relación "respetuosa" con Washington.
"Necesitamos un cambio. Es importante el equilibrio de poderes. Le tengo más temor a Keiko que a Sánchez", afirmó Juan Salas, comerciante de 32 años.
El izquierdista, que lleva siempre el sombrero que le regaló Castillo, a quien piensa indultar, acusa a Fujimori de ser parte de la "dictadura" del poderoso Congreso derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque es vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
Ninguno tiene mayoría legislativa. El futuro presidente deberá tejer alianzas si quiere concluir su mandato, opinó el analista Jeffey Radzinsky.
"Quien gane deslegitimará el resultado si es apretado. Eso trae más inestabilidad", según el sociólogo David Sulmont.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
- Extorsiones, lo más crítico -
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
"Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia", aseguró a AFP Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar -dice- con la "lacra social" con la "misma fuerza" con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que en 2025 triplicó la tasa de homicidios con relación a 2020, con 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento del PIB de 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.
Sánchez ofreció alzas salariales y trató de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la apertura económica e independencia del estratégico banco central.
Los centros electorales deben de cerrar a las 22H00 GMT tras diez horas de votación.
A.Nunez--BT