Casi 650 millones de personas padecieron hambre en 2025
Alrededor de 645 millones de personas sufrieron hambre en 2025, es decir, el 7,8% de la población mundial, una ligera mejora que podría verse afectada este año por las consecuencias de la guerra en Oriente Medio y el cambio climático, alertó este martes la FAO.
La situación es especialmente crítica en África, donde el 20% de la población sufre subalimentación, es decir, una carencia crónica de calorías, indica este informe anual.
Tras la crisis económica poscovid, que sumió en el hambre a millones de personas adicionales (688 millones de seres humanos afectados en 2022), la situación ha mejorado, pero sin recuperar los niveles previos a la pandemia, según la Organización para la Alimentación y la Agricultura, una agencia de la ONU.
En 2015, cuando unos 600 millones de personas padecían hambre, la comunidad internacional se había marcado entre sus "objetivos de desarrollo sostenible" para 2030 el de "eliminar el hambre y que todos tengan acceso a una alimentación sana, nutritiva y suficiente".
Ahora, la ONU prevé que entre 510 y 520 millones de personas estarán desnutridas en 2030, más de la mitad de ellas en África.
"El centro de gravedad del hambre se ha desplazado de Asia a África", explica a la AFP David Laborde, director de la División de Economía Agroalimentaria de la FAO. "Hace 25 años, China aún tenía un problema de hambre, lo resolvió. India también lo tiene, pero está haciendo grandes esfuerzos para resolverlo de manera activa".
- Mejoras en América Latina -
Los impactos climáticos, cada vez más graves, se sienten con especial dureza en África.
"Conflictos como el de Sudán, lo que ocurre en la región del Sahel o en la República Democrática del Congo también pesan mucho sobre personas que no pueden acceder a sus tierras o han perdido sus ingresos", añade Laborde.
En cuanto a América Latina y el Caribe, el informe destaca que ha registrado mejoras constantes en los últimos años, junto con Asia.
En 2025, el 22,9% de la población de América Latina y el Caribe padeció inseguridad alimentaria moderada o grave, muy por debajo de África (56,6%) y por debajo también de la media mundial (25,8%).
La inseguridad alimentaria significa que las calorías pueden ser suficientes, pero las comidas son irregulares y su composición, limitada.
En cuanto al contenido de los platos, 2.690 millones de personas en el mundo, casi una de cada tres, no pueden permitirse una alimentación sana, ya que los costes han aumentado un 25% en cinco años.
Los retrasos en el crecimiento afectan a aproximadamente un 25% de los niños menores de cinco años (150 millones en 2024, frente a los 180 millones de 2012).
En cambio, la obesidad en adultos sigue creciendo: 16,2% en 2024 (y un 18,6 % previsto para 2030).
Eventos recientes, como la guerra en Oriente Medio, "amenazan con socavar los avances" en África y Asia, alerta el informe.
Según Laborde, los efectos del aumento del coste de los fertilizantes y la energía relacionados con la guerra "de momento han sido limitados", pero "aún no hemos superado la crisis".
A mediados de junio, la FAO y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU lanzaron un llamamiento a la ayuda preventiva para proteger a casi nueve millones de personas frente al fenómeno climático de El Niño.
"Es responsabilidad de las finanzas internacionales, los bancos de desarrollo y los países donantes entender que algunos países son muy vulnerables y que, en particular este año, afrontan una crisis de la que no tienen ninguna responsabilidad", subraya Laborde.
"La guerra en el Golfo no es culpa de Malaui. Si este país tiene que buscar un préstamo para pagar sus fertilizantes, es justo que la comunidad internacional intente absorber el impacto", indica.
P.Vargas--BT