Nuevo desastre climático golpea Brasil: 29 muertos y decenas de desaparecidos por lluvias
Los bomberos extraen el cuerpo de un hombre del barro, entre los escombros de casas sepultadas el martes por las lluvias torrenciales que dejaron al menos 29 muertos y 40 desaparecidos en el sureste de Brasil.
La zona se encuentra en el Parque Burnier, un barrio en la ladera de una colina de Juiz de Fora, ciudad de medio millón de habitantes en una región montañosa del estado de Minas Gerais, donde fallecieron 22 personas, según el gobierno.
Las inundaciones y los deslizamientos de tierra provocados por el diluvio también causaron siete muertos en la vecina ciudad de Ubá.
En Juiz de Fora ha sido el febrero más lluvioso del que se tiene registro, con 584 milímetros de agua acumulados en lo que va del mes. Y hay alerta de más lluvias.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reconoció el estado de calamidad en esa localidad, decretado en la madrugada por la alcaldesa Margarida Salomao ante la "gravísima situación".
- Tiempo en contra -
El tiempo corre en contra de la búsqueda de desaparecidos.
"Cuanto más pasa el tiempo, menores son las posibilidades de encontrar sobrevivientes", dijo a la AFP Paulo Roberto Bermudes Rezende, coordinador de Defensa Civil de Minas Gerais, en el Parque Burnier.
El temporal arreció fuerte por la noche, por lo que buena parte de la población ya estaba en casa. Las autoridades informaron que el sistema de alerta por mensajería de texto implementado en Brasil recientemente funcionó.
En el Parque Burnier, doce casas fueron arrastradas por uno de los deslizamientos de tierra, indicó a la AFP el comandante Demetrius Goulart, del cuerpo de bomberos.
Wilton Aparecido de Souza tenía lágrimas en los ojos. Su hijo de 20 años se encuentra entre los escombros de este alud de barro.
"Su vida está en manos de Dios. Es un buen chico, acababa de terminar el servicio militar y quería comprarse una moto", dijo a la AFP este hombre de 42 años. "Que al menos encontremos su cuerpo, para que pueda enterrarlo dignamente", añadió.
- Osos de peluche entre los escombros -
Decenas de habitantes del barrio observaban la labor incansable de los bomberos en la búsqueda de desaparecidos y el hallazgo de cuerpos.
"Casi todas las personas sepultadas en este barro son de mi familia, está mi hermana, mi sobrina", dijo Cleiton Ronan, de 32 años. "Me dio un mareo, grité, recé".
Voluntarios provistos de palas vinieron a echar una mano a los bomberos.
"Cuando desenterré objetos pertenecientes a niños, pelotas, osos de peluche, se me partió el corazón. Yo también soy papá, intento ayudar en lo que puedo", dice Atila Mauro, albañil de 33 años.
La alcaldesa Salomao advirtió en un mensaje en video que "los barrios están aislados" y la situación es "extrema", con al menos 20 deslizamientos de tierra detectados.
La Defensa Civil estimó además en 440 personas el número de vecinos que debieron dejar sus hogares y reciben apoyo de la alcaldía para su alojamiento provisorio.
Los bomberos trabajaban con especial intensidad en zonas próximas al río Paraibuna, que desbordó.
Las autoridades suspendieron las clases en todas las escuelas municipales.
Brasil ha sufrido diferentes tragedias en los últimos años vinculadas a eventos climáticos extremos, desde inundaciones hasta sequías e intensas olas de calor.
En 2024, unas inundaciones inéditas golpearon el sur del país y dejaron más de 200 muertos y dos millones de habitantes afectados, en una de las peores catástrofes naturales de la historia de Brasil.
Expertos vinculan la mayoría de estos eventos a los efectos del cambio climático.
G.Velez--BT