Las montañas del Pacífico mexicano debilitan al huracán Simón
Las montañas cercanas a la costa del Pacífico mexicano comienzan a debilitar al huracán Simón, pero el peligro de vientos destructivos e inundaciones sigue vigente, indican los pronósticos la noche del domingo.
El ciclón bordea lentamente la costa en dirección al norte con categoría 3 de 5 en la escala Saffir-Simpson. Sus vientos máximos sostenidos bajaron a 195 km/h tras haber alcanzado los 240 km/h el sábado.
"Simón está mostrando signos de debilitamiento esta noche, probablemente debido a su proximidad prolongada a la costa mexicana y los efectos negativos asociados del terreno montañoso cercano", indicó la agencia de huracanes de Estados Unidos (NHC) en su último pronóstico del domingo.
El NHC sitúa al ciclón cada vez más lejos de las playas mexicanas en el corto plazo, aunque no descarta que se aproxime todavía como huracán al estado de Sinaloa a media semana.
El gobierno mexicano prevé "que se debilite paulatinamente durante las próximas horas", según su último reporte.
En Puerto Vallarta, un destino de playa, la lluvia aumenta su intensidad por momentos y no se descarta el riesgo de inundaciones.
Autoridades locales vigilan un río en el poblado de Cihuatlán que se encuentra al 100% de su capacidad. Simón ya se desplazó cerca de ese poblado más temprano.
- Turistas -
Un equipo de la AFP fue a Puerto Vallarta y observó a las autoridades mientras pedían a los paseantes alejarse del malecón.
Las olas rompían con fuerza sobre este paseo y el agua rebasaba una estatua de un caballito de mar de unos dos metros.
"Ven la ola y parece que les dicen arrímense (acérquense)", reprochó una policía sobre un grupo de turistas que se acerca a tomar fotos e ignora la indicación de alejarse de la orilla.
"Vemos a varias personas que les cuesta un poco acatar indicaciones y se ponen en riesgo", indicó la oficial Claudia Matías.
Los negocios protegieron ventanas y puertas con tablones, y en algunos pintaron en aerosol mensajes como "Simón dice: 'todo va a estar bien'", en referencia al popular juego en el que los niños siguen instrucciones, o "Simón, sé breve, pacífico" junto al dibujo de un tiburón y caras felices.
Manuel Jaime, habitante de Vallarta, de 37 años, caminaba en la acera de enfrente, llena de negocios tapiados. Salió a pasear con su familia para relajarse.
"En esta ocasión parece ser que va a estar muy tranquilo el puerto, esperemos que sí", dijo. Pero la intensidad de la lluvia y la marea incrementaron hacia la tarde.
Vicente García, un turista de 48 años, proveniente de California, coincide. "Esperábamos una tormenta más grande ayer, así que permanecimos adentro, pero me alegra que no fuera así", indicó. "Ya nos vamos mañana".
El gobierno mexicano había estimado que el domingo el centro del ciclón llegaría a unos 15 km de las costas del estado de Jalisco.
Aunque no toque tierra "todas las bandas nubosas del ciclón o la parte intensa del ciclón de todos modos va a estar afectando" poblados a la orilla del mar, explicó a la AFP el director del servicio meteorológico de México, Fabián Vázquez.
"Vamos a tener efectos muy severos sobre todo de viento en la costa" con olas de hasta nueve metros y lluvias extraordinarias, añadió.
- Refugios -
En Puerto Vallarta, decenas de habitantes comenzaron a llegar a los refugios provenientes de colonias en riesgo por inundaciones.
"A lo mejor si llega el huracán, va a levantar la casa y por eso mejor decidimos venir a un refugio", dice José de Jesús Santillán, albañil de 55 años, sentado en un camastro.
En otro albergue permanece Raquel García, de 58 años. Vive en una zona de riesgo por inundaciones.
Pero no le preocupan demasiado las pérdidas materiales. "Con el tiempo, lo vamos a recuperar (...) yo prefiero mi vida y la de mi esposo que las cosas".
M.Tovar--BT